2017 05 29 Después del maratón de ayer

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2017 05 29

Después del maratón de ayer, leo por las redes que quizás nos estemos equivocando.

He leído algo de las taras de los runners, de que triunfar en la vida consiste en otra cosa. Por supuesto que sí. No le pongo ningún pero a la afirmación.

Para mí triunfar en la vida es levantarse cada día y poder elegir. Me lo enseñaron así desde pequeño.

Pero la vida es muy cruel y muy distinta a los sueños. Un ejemplo: has estudiado la carrera que te gustaba, trabajas de “lo tuyo” pero aun así te toca levantarte todas las mañanas a las 7 e ir a aguantar al déspota de tu jefe en el trabajo, o simplemente al plasta de tu compañero de oficina que no tiene otro tema en la cabeza que su querido equipo de fútbol. O que se yo. Te levantas todos los días a 700 kilómetros de tu ciudad natal porque allí dónde naciste, después de años intentándolo; no hay sitio para tantos ingenieros.

Hay mil ejemplos, desde el ingeniero y el médico hasta la dependienta de una tienda de ropa o el obrero de una fábrica. Sólo hay que mirar los pros y los contras. Todo es tan amplio y subjetivo que quizás te llevas más de una sorpresa al analizar la manera de triunfar de mucha gente.

No voy a hablar de casos particulares que conozco. Hablaré desde mi experiencia, de mí… pero puedo asegurar desde el silencio de mis omisiones que las sorpresas que otros ven como tales, me parecen unas opciones de vida de lo más dignas para sentirse ganador.

Hay mucha gente que llama a ciertos estados naturales conformismo y creo que se equivocan.

Puedes tenerlo todo y no ser feliz. Eso es una máxima que se escucha mucho y a los que les pasa no se les escucha, sólo se les ve su cochazo, su casaza y su bien vestir. Pero no hablan de lo demás. Hay otros que tienen lo justo y les sobra con tener a los que quieren a su lado.

Poder elegir unas vacaciones en una playa paradisiaca con la pareja de turno o elegir el pueblico de tus padres con los amigos de toda la vida…

Poder elegir entre unas copas con los amigos o levantarse un domingo a las 5 de la mañana para meterte la paliza a correr…

Poder elegir entre tener un cochazo o compartir tu trasto con unos amigos para irte a la montaña con la música a tope…

Es verdad, que particularmente me queda mucho para poder elegir, para tener las dos opciones abiertas. Pero me basta con lo que tengo. No me considero conformista y aunque no espero, ni barajo la opción de una playa paradisiaca; sí que me gustaría viajar a correr la maratón de la “Conchinchina” por ejemplo… o montarme en mi casa de alquiler un pequeño gimnasio… pero a ser posible, compartirlo con la misma gente que ahora lo comparto. Porque eso lo he elegido yo y lo tengo ya (desde hace mucho tiempo).

Que mis amigos me feliciten por mis locuras de carreras semana tras semana. Que mi familia me siga diciendo que me va a dar un telele de tanto correr. Que mi pareja me siga… ¡uy, eso no lo tengo!

Los triunfos en la vida van más allá de acabar un maratón y los internetes y demás medios de información y comunicación te deben hacer pensar sobre tus triunfos, tus fracasos, tus prioridades, tus aficiones, tus hobbies, tus creencias, tus valores…

Yo lo tengo claro: poder elegir. Por eso soy feliz, aunque lo que he elegido a veces haga daño, o ampollas en los pies, o provoque demasiado cansancio, o no vea atardeceres en el mar cada tarde, o retrase un poco más lo inevitable, o haga que mis amigos me regañen…

Si pudiera cambiar algo de mi vida ahora mismo, elegiría evitar radicalmente mi adicción innecesaria (y me paro a encender un pitillo). No hay excusas, pero sé que al lado de la gente que he elegido lo conseguiré más pronto que tarde. Sé que mis triunfos al acabar las carreras semana tras semana lo conseguirán. No se puede triunfar sin sacrificar algo, familia, vida social, estudios, vicios… incluso a esa persona que un día te hizo feliz y ahora ha elegido triunfar a su manera y no tiene nada que ver con la tuya.

Gracias a los que me habéis hecho feliz a pesar de mis taras, de mis defectos y de mis manías, gracias a los que me dejáis compartir momentos de vuestra vida junto a mí, porque el tiempo no tiene precio y lo gastáis en mi compañía. Gracias a todos los que me hacéis ver mis fracasos porque sois los mismos con los que comparto mis triunfos.

En serio, muchas gracias y mucha suerte. Los triunfos están a la vuelta de la esquina… si tú eliges girar en la esquina correcta. De momento mis giros van por un camino donde nos encontramos, porque os he visto y he girado a tiempo. Los giros que no di en el pasado siempre hay tiempo de rectificar y volver. Ese es mi triunfo, saber que me equivoqué y elegir volver a vuestro lado.

Lo de triunfar en la vida no es simple, nada fácil corriendo los tiempos que corren, pero sé que estoy más cerca que nunca de conseguirlo gracias a vosotros.

Se finí que me lío.

Buena semana a todos.

2 comentarios en “2017 05 29 Después del maratón de ayer

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